¿Qué medida de
surfskate necesitas?
El tamaño del surfskate cambia todo: cómo se siente el carving, qué spots puedes aprovechar y cómo de fácil es aprender. Por eso, antes de comprar, conviene entender bien las diferencias entre cada rango de medida.
En el surfskate, el tamaño de la tabla influye directamente en el tipo de carving que puedes hacer, en la facilidad de aprendizaje y en qué tipo de spot encaja mejor. No existe una medida perfecta para todos, ya que todo depende de tu altura, tu peso, tu experiencia y el lugar donde vas a patinar.
El surfskate se mide en pulgadas y, en general, las tablas son más anchas que un skate clásico aunque más cortas que un longboard. Antes de elegir, conviene conocer bien qué ofrece cada rango, ya que las diferencias de comportamiento son notables.
Tablas pequeñas y medias: agilidad frente a versatilidad
Las tablas pequeñas (28″–31″) responden más rápido y permiten giros más cerrados. Son, además, más fáciles de manejar en espacios reducidos, aunque requieren mayor técnica para generar velocidad. Por eso resultan ideales para quien ya tiene base de skate o surf.
Las tablas medias (32″–34″), en cambio, ofrecen el equilibrio perfecto entre estabilidad y agilidad. Gracias a eso, son el rango más recomendado para empezar y el más versátil del mercado. Funcionan tanto en ciudad como en skatepark y cubren todos los niveles.
Tablas grandes: cuando buscas sensación de surf real
Las tablas grandes (35″–38″) son la opción más estable de todas y, además, las que más se acercan a la sensación de surf real. Sin embargo, resultan menos manejables en espacios reducidos, por lo que encajan mejor en entornos abiertos o cuando el objetivo principal es simular el surf de olas.
Responde más rápido y, además, permite giros más cerrados. Son más fáciles de manejar en espacios pequeños, aunque requieren más técnica para generar velocidad. Por eso resultan ideales para quien ya tiene base de skate o surf.
El rango más versátil y, por tanto, el más recomendado para empezar. Ofrece suficiente estabilidad para aprender y la agilidad necesaria para progresar. Funciona bien tanto en ciudad como en skatepark, y la gran mayoría de surfskates del mercado se encuentran precisamente en este rango.
Aporta más estabilidad y una sensación más cercana a una tabla de surf real. Genera más velocidad con menos esfuerzo, aunque resulta menos manejable en espacios reducidos. En consecuencia, es la opción ideal para personas altas o con experiencia en surf de olas grandes.
El lugar donde patinas determina tanto la medida como el tipo de eje que necesitas. No es lo mismo hacer carving por una avenida ancha que maniobrar en una plaza o meterse en un bowl, ya que cada entorno tiene sus propias exigencias.
Entornos urbanos
En entornos con obstáculos y curvas cerradas, necesitas agilidad para reaccionar con rapidez. Por ello, una tabla compacta y manejable en espacios reducidos es, en este caso, la mejor elección.
Las superficies lisas con bordes y transiciones suaves permiten combinar rectas y curvas. En este caso, una tabla media te permite aprovechar tanto el espacio abierto como los giros más cerrados.
Entornos abiertos
En espacios amplios puedes generar velocidad y hacer carving progresivo sin interrupciones. Gracias a eso, aquí es donde más se disfruta el flow y el movimiento ondulante característico del surfskate.
Las superficies cóncavas simulan el movimiento de una ola. Por esa razón, necesitas estabilidad y una tabla que genere velocidad de forma natural en cada transición, sin perder el control.
A diferencia del skate clásico, el surfskate tiene un eje delantero especial que define por completo su comportamiento. En el mercado existen tres sistemas principales y, aunque todos producen movimiento lateral, cada uno ofrece una sensación diferente bajo el pie.
Los tres sistemas de eje
El pivote está adelantado respecto a la tabla, lo que permite imitar muy fielmente el movimiento del surf. Sin embargo, requiere algo más de técnica para dominarlo con soltura.
El pivote está centrado bajo la tabla, lo que lo hace más estable que el sistema C. Además, resulta muy intuitivo para aprender, razón por la que es el más usado entre principiantes e intermedios.
Su diseño de balancín vertical produce un carving muy largo y ondulante, muy parecido al longboard surf. Por ello, resulta ideal para espacios abiertos donde se puede desarrollar velocidad sin interrupciones.
¿Qué sistema encaja con tu nivel?
Si estás empezando, el sistema S o Y es la opción más recomendable, ya que responde de forma predecible y permite coger el balance sin frustraciones. En cambio, si ya tienes experiencia en surf o skate clásico, el sistema C te dará la sensación más auténtica. El sistema V, por su parte, está especialmente pensado para espacios amplios y para quienes buscan un carving de largo recorrido y mucho flow.
Dependiendo de tu perfil y tus objetivos, la medida y el sistema de eje ideal varían bastante. Por eso, selecciona tu situación a continuación y te damos la recomendación más adecuada para ti:
Consejo general: si todavía no estás seguro, empieza por una tabla de 32″–33″. Es el rango donde más gente se siente cómoda al principio y, además, con el que más fácil resulta progresar en cualquier dirección sin tener que cambiar de tabla.
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