Elegir entre los distintos tipos de skate puede resultar confuso si no conoces bien las diferencias. El skate clásico, el cruiser, el longboard y el surfskate responden a estilos de vida y objetivos muy distintos. En esta guía te explicamos todo lo que necesitas saber para tomar la decisión correcta.
¿Qué tipo de
skate es el tuyo?
Skate clásico, cruiser, longboard o surfskate: cada modalidad tiene su propio mundo. En esta guía te explicamos en qué se diferencian para que elijas con criterio y sin dudas.
El punto de partida de todo. Una tabla simétrica con nose y tail, dos ejes estándar y ruedas duras pensadas para hacer trucos. Por eso, es el formato más versátil y el más utilizado en todo el mundo, tanto en la calle como en skateparks y rampas.
Largo: 28″ – 32″
Ejes: 5.0″ – 5.5″
Cóncavo: Medio / Pronunciado
Ejes: Rígidos · Bajos/Medios
¿Cómo se siente?
El skate clásico es el más ágil y reactivo de todos. Su tabla corta y cóncava ofrece mucho control sobre los trucos: puedes rotar la tabla, saltar escaleras, deslizarte por bordillos o meterte en una rampa sin cambiar de setup. En definitiva, es el único formato pensado de verdad para hacer trucos técnicos.
Las ruedas duras aportan velocidad sobre superficies lisas y permiten slides limpios, aunque si el asfalto está mal, notarás cada grieta. Por eso, el skatepark o una plaza lisa son su hábitat natural.
Pros y contras
- El formato más versátil: street, park, rampa
- Ideal para aprender y ejecutar trucos
- Fácil de transportar por su tamaño
- Miles de opciones de personalización
- Incómodo en asfalto muy irregular
- Curva de aprendizaje más pronunciada
- No pensado para distancias largas
- Solo quieres moverte por la ciudad cómodamente
- Buscas estabilidad y suavidad por encima de todo
Compacto, cómodo y fácil de llevar. El cruiser es la versión urbana del skate: más corto que un longboard, aunque con ruedas más blandas que el clásico. En consecuencia, resulta perfecto para ir del punto A al B disfrutando del camino sin preocuparte por los trucos.
Largo: 28″ – 34″
Ejes: Altos o medios
Cóncavo: Suave o plano
Ejes: Altos para clearance
¿Cómo se siente?
La experiencia con el cruiser es suave, cómoda y sin complicaciones. Sus ruedas blandas absorben el asfalto irregular y hacen que rodar por la ciudad sea un placer. Además, al ser más corto que un longboard, se maneja con facilidad en espacios pequeños y cabe debajo del brazo sin problema.
Aunque no está diseñado para trucos técnicos, sí puedes hacer algunos básicos si tienes experiencia. En cualquier caso, su punto fuerte es la comodidad del día a día: ir al trabajo, a clase o simplemente dar una vuelta sin pensar demasiado.
Pros y contras
- Muy fácil de aprender y de manejar
- Cómodo en asfalto irregular
- Compacto y fácil de llevar
- Ideal para moverse por la ciudad
- No pensado para trucos técnicos
- Menos estable que un longboard a alta velocidad
- Menos opciones de personalización
- Quieres hacer trucos técnicos o patinar en skatepark
- Buscas velocidad punta o recorrer largas distancias
Largo, estable y pensado para rodar. El longboard es el formato ideal si quieres recorrer largas distancias, bajar pendientes con velocidad o, simplemente, disfrutar de un carving fluido y progresivo. Aquí el protagonismo es del movimiento, no de los trucos.
Largo: 36″ – 48″
Flex: Bajo, medio o alto
Cóncavo: Suave o plano
Ejes: Largos y flexibles
¿Cómo se siente?
El longboard destaca por ser estable, suave y confiable. Gracias a su longitud y sus ruedas grandes, resulta muy fácil de equilibrar, por lo que es ideal para principiantes que quieren aprender a rodar sin sustos. A velocidad es donde más brilla: absorbe cualquier irregularidad y mantiene la trayectoria con facilidad.
Comparado con el skate clásico, hacer carving con un longboard es una experiencia completamente diferente: los giros son más amplios, más fluidos y mucho más parecidos al snowboard o al surf. Si buscas sensaciones sin la presión de aprender trucos, el longboard es tu sitio.
Pros y contras
- Muy estable, ideal para principiantes
- Cómodo en largas distancias
- Perfecto para downhill y carving
- Ruedas grandes que superan cualquier bache
- Difícil de transportar por su tamaño
- No sirve para trucos de skate
- Menos manejable en espacios pequeños
- Quieres hacer trucos o meterte en un skatepark
- Necesitas algo compacto y fácil de llevar
El surfskate reproduce el movimiento del surf sobre el asfalto gracias a su eje delantero especial, que permite giros muy pronunciados. Por eso, se ha convertido en el favorito de surferos y snowboarders para entrenar fuera de temporada, aunque también gana adeptos entre quienes buscan una experiencia diferente sobre ruedas.
Largo: 30″ – 36″
Eje: Pivotante especial
Cóncavo: Suave
Ejes: Adaptador surf + std
¿Cómo se siente?
Montar un surfskate es una experiencia completamente diferente a cualquier otro tipo de tabla. Su eje delantero pivotante permite giros tan pronunciados que imita el movimiento de remar en una ola de forma muy fiel. Además, con el peso del cuerpo puedes generar velocidad sin empujar con el pie, exactamente igual que en el surf.
El primer día puede resultar extraño si vienes del skate clásico, sin embargo, cuando le coges el punto se convierte en algo muy adictivo. También funciona como una herramienta de entrenamiento muy eficaz para surferos y snowboarders fuera de temporada.
Pros y contras
- Imita el movimiento del surf a la perfección
- Puedes generar velocidad sin empujar
- Ideal para entrenar técnica de surf o snow
- Muy divertido y diferente a todo lo demás
- Curva de aprendizaje si vienes del skate clásico
- No sirve para trucos de skate
- El eje especial puede necesitar mantenimiento
- Quieres aprender trucos de skate clásico
- Nunca has hecho surf, snow o skate y empiezas desde cero
¿Todavía con dudas? Si es tu primer skate y quieres aprender de verdad, elige el clásico. Para moverte cómodo por la ciudad, el cruiser. Si te tira la velocidad y la distancia, el longboard. Y si eres surfero o snowboarder, el surfskate te va a encantar.
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